Larga vida a los antioxidantes

Caroteno, licopeno, resveratrol, polifenol, vitamina A, vitamina C, luteína, flavonoides… A estas staff, quién no ha aurícula musitar de los antioxidantes. Ellos son  nuestra mejor aparejo para batallar contra el paso del tiempo. Nos ayudan a envejecer mejor, perseverar la calidad de vida y alentar aquellas áreas que pueden estar debilitadas con los primaveras, el impacto del entorno y el estilo de vida.

 ¡No te Oxides! “Mantenerse bisoño es una talante“. ¿Cuántas veces has aurícula esta categórica frase? Cuestión de talante, sí, pero asimismo de perseverar la tiempo biológica, pero mejorada. Y es ahí, donde entran en maniobra los famosos antioxidantes, marcando la diferencia.

De modo que si perfectamente es inexcusable envejecer (al menos por ahora), no es menos cierto que parar el envejecimiento es posible con una comestibles inscripción en nutrientes y que contenga compuestos ricos en antioxidantes

¿Pero qué son los antioxidantes y qué beneficios demostrados tiene su consumo para nuestro organismo?

La oxidación no es más que es una reacción química en la que tiene división una transferencia de electrones de una determinada sustancia a un agente oxidante y en este proceso se pueden originar los llamados radicales libres que son capaces de provocar daños en nuestras células. Los antioxidantes son moléculas que tienen la capacidad de retrasar la oxidación de otras moléculas ya que estos (los antioxidantes) se oxidan ellos mismos culminando e inhibiendo estas reacciones.

Durante primaveras a los antioxidantes se los consideró unos meros captadores de radicales libres pero con el tiempo se ha conocido que son moléculas cuyo consumo frecuente (cuando son ingeridos a través forma de alimentos ricos en ellos) puede derivar en importantes beneficios fisiológicos para nuestro organismo. Hay evidencia epidemiológica de que un decano consumo de alimentos ricos en antioxidantes se relaciona con una reducción de la incidencia de algunas enfermedades crónicas no transmisibles (sobre todo enfermedades cardiovasculares y tumorales). De hecho, los avances científicos están poniendo de manifiesto de forma cada vez más clara la relación existente entre el binomio vitalidad y antioxidantes. 

Antioxidantes: no todos son iguales

La única modo de ayudar al organismo a contrarrestar este exceso de radicales libres es aportando antioxidantes. Pero, ¿qué son los radicales libres y qué relación hay entre estos y los antioxidantes ?

Los radicales libres tienen una vida media muy corta y se originan durante reacciones químicas y son en ingenuidad “especies químicas” que poseen uno o más electrones desapareados. En los seres vivos los radicales libres se generan oportuno al contacto con el oxígeno y provocan daños en el material hereditario y en las membranas celulares. El organismo tiene mecanismos para hacer frente a los radicales libres pero existen sustancias exógenas, como los antioxidantes que podemos ingerir y que son capaces de inhibir ciertas reacciones que los generan.

Un aumento de radicales libres se puede deber tanto a causas endógenas, como el padecimiento de infecciones crónicas e inflamación, lo cual lo vincula directamente con enfermedades autoinmunes y obesidad, como a causas exógenas, como el consumo de tabaco, la exposición a rayos UV, dietas con elevada ingesta calórica, poco gimnasia, o por el contrario, el deporte extenuante.

Los antioxidantes, gracias a sus propiedades físico-químicas, disminuyen la tasa de oxidación de superficies celulares, hormonas, proteínas, DNA y demás biomoléculas, previniendo así el destrucción físico y el envejecimiento. Hasta hace poco tiempo sabíamos que los antioxidantes estaban involucrados exclusivamente en mecanismos de defensa endógenos que nuestro organismo ponía en marcha cuando las concentraciones de radicales libres eran elevadas. Actualmente se sabe que los mismos radicales libres que «hacen que nos salgan arrugas» asimismo están implicados en procesos de defensa contra patógenos imprescindibles para un correcto asimilación celular y un exceso de éstos es el culpable de numerosas enfermedades neurodegenerativas, cardiovasculares, depresión del sistema inmunológico y cáncer.

¿Influye el bullicio o las condiciones personales en la modo en la que actúan los antioxidantes en nuestro organismo? Existen algunas situaciones que provocan un incremento significativo en la producción de radicales libres y/o de su actividad como la exposición excesiva a la radiación solar (o a otras fuentes de luz ultravioleta), la contaminación ambiental, el tabaco (fumadores activos y pasivos), el estrés, enfermedades inflamatorias, traumatismos o el consumo de trinque, entre otros. La parte buena de todo esto es que la obra de los radicales libres se puede contrapesar  a través de la comestibles y de la suplementación.

Pero no todos los antioxidantes son iguales. Adentro de este complicado universo, existe una diferenciación clara, no sólo por sus virtudes, sino por el origen. Encontramos los antioxidantes endógenos, aquellos que genera nuestro propio organismo, que cuando pasa el tiempo se ve bombardeado por una comestibles inadecuada, micronutrientes insuficientes o desequilibrios alimenticios; exceso de contaminantes, exceso de sol y de deporte, fármacos o incluso el estrés diario, hace que sus reservas vayan mermando: vitaminas, minerales, coenzima Q10, omega3, omega6, aminoácidos, etc. Por otro costado, existen los antioxidantes exógenos, que son aquellos que no son generados por el organismo y nos llegan de fuentes externas, fundamentalmente a través de la naturaleza: vegetales y frutas.

Para conseguir un aporte perfecto tanto de antioxidantes exógenos como endógenos, te recomiendo suplementar tu comestibles con nutracéuticos. ¿Mis favoritos? Los del laboratorio 100% gachupin Longevitas Labs. Para mí sus antioxidantes son imprescindibles y más ahora, que con la exposición al sol, necesitamos protegernos el doble.

Fórmula Mamberry.  Esta fórmula destaca por su parada poder antioxidante, antiinflamatorio y reequiliibrante.  Se negociación de un cóctel de antioxidantes endógenos, aporta la energía necesaria para exceder el cansancio físico e intelectual -sin alterar el sueño- a la vez que impulsa la mejoría de los procesos digestivos gracias a su contenido en prebióticos y fibra y la exterminio de residuos, directamente relacionado con la vitalidad de la piel y los tejidos. Formulado a colchoneta de extractos de altísima concentración de Garcinia mangostana y Lycium barbarum, con un parada porcentaje en betacarotenos, xantonas, polisacáridos y vitaminas B, C y E, consigue un impacto directo en la inflamación interna y como refuerzo del sistema inmune.

Ubiquinol.  Sus niveles de Ubiquinol ayudan a acorazar el sistema inmunitario, mejoran el rendimiento deportivo, contribuyen al mantenimiento de la función cardiaca, ayudan a dominar el estrés y la sufrimiento, contribuyen a perseverar el colesterol a guión y ayudan a la reducción del daño oxidativo y el mantenimiento de una buena actividad cerebral. Es el antioxidante interno más eficaz por evidencia clínica y por su biosimilaritud al que se genera en nuestro organismo y que está presente en todas las células del organismo. Hablamos de un potente antioxidante formulado específicamente para contribuir a que el organismo disponga de antioxidantes biosimilares a los que el propio cuerpo genera.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *