Viviendas ecológicas e inteligentes, ¿son compatibles?

Viviendas ecológicas e inteligentes

Construir utilizando materiales sostenibles y modelos eficientes que contribuyen al capital de energía es hoy una prioridad para poder mirar al futuro con esperanza. Es por ello que las viviendas ecológicas están en el punto de mira. Pero pueden ser las viviendas ecológicas e inteligentes al mismo tiempo?

Hay quien falsamente cree que estos dos calificativos resultan contradictorios. Sin incautación, aunar uno y otro es una alternativa de futuro. Incorporar determinados dispositivos tecnológicos que aumentan el confort de sus inquilinos y al mismo tiempo utilizan de la forma más eficaz posible los capital naturales, se convertirá en una ncesidad.

¿Qué es una vivienda ecológica inteligente?

Una vivienda ecológica es una vivienda pasiva que ha sido construida con materiales locales, con una vida útil larga y reciclables, siguiendo un proceso no contaminante y respetuoso con el medio animación. ¿Y una vivienda pasiva? Aquella que aprovecha la bloque y el diseño para propiciar unas condiciones interiores de confort -temperatura, humedad… – con el insignificante consumo de energía activa.

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Así pues es casquivana suponer que las viviendas ecológicas inteligentes serán aquellas que encima de reunir todas estas características, incorporen dispositivos domésticos inteligentes. Dispositivos orientados al tratamiento ecológico del funcionamiento de la vivienda, esto es a una utilización mas eficaz de capital como el agua o la energía.

Las casas inteligentes ecológicas podríamos proponer, por consiguiente, son aquellas que simplifican nuestra vida y contribuyen a cuidar el medio animación utilizando sistemas de dirección inteligentes. Siendo estos sistemas muy diversos. Desde equipos renovables y de suscripción eficiencia para climatización, agua y energía, hasta sistemas domóticos y nuevas tecnologías para controlar el consumo y activar los sistemas solo cuando sea necesario.

¿Qué dispositivos incorporan?

Aquellos dispositivos que se instalan sin obras y permiten controlar, monitorizar y programas acciones de madera remota con el fin de controlar el consumo de los sistemas de calefacción y refrigeración son básicos en las viviendas inteligentes. Hablamos de los termostatos inteligentes. Dispositivos que en combinación con sensores integrados contribuyen a crear interesantes patrones de consumo que tienen como fin el capital.

Termostato programable

Igualmente son habituales en estas los sistemas de iluminación y las ventanas inteligentes. Los primeros regulan automáticamente la iluminación interior atendiendo a diferentes deposición e incluso a la luz natural que entra del exógeno. Las segundas permiten un tratamiento más valioso de la energía, manteniendo la casa fresca en verano y caliente en invierno.

Desde un mismo panel y gracias a la domótica podríamos controlar encima los enchufes inteligentes. Estos evitan el denominado consumo espanto que representa más de un 10% de la energía total que consumimos en nuestros hogares.

¿Sabías que encima existen dispositivos que se encargan nada más de monitorizar los circuitos eléctricos para darte a conocer cuando consumes? Una monitorización que a un asesor energético le resultará muy útil para sugerirte interesantes formas de eludir energía en tu vivienda mes a mes.

Domótica en la vivienda

Las viviendas ecológicas inteligentes pueden proveerse, encima, con otros muchos sistemas y dispositivos. Sin incautación no todos resultan accesibles. Muchos requieren una importante inversión auténtico que suponen una barrera para muchas familias.

El coste

El coste de los sistemas inteligentes no es el que era hace abriles pero sigue exigiendo un importante desembolso auténtico.  Un compra que se amortiza en poco tiempo pero que puede suponer un obstáculo para que muchas familias accedan a ellos.

Los sistemas más accesibles -esos de los que hemos hablado en primer lugar- requieren una inversión de unos 500 euros y podrían permitir unos ahorros de 150-200 euros anuales en la elaboración energética de un tierra de unos 80-90 metros cuadrados, según los expertos.

Sin incautación, cuando hablamos de casas ecológicas e inteligentes no podemos obviar el primer mundo, el de la bloque sostenible. Y hoy en día, un estudio previo que permita diseñar una vivienda ecológica con todo lo que ello supone ya impone una gran brecha económica.

¿Crees que es importante que en la medida de lo posible comencemos a valernos de la tecnología para ser mas conscientes de cuanto consumimos y cómo para aminorar nuestra huella?

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